miércoles, 13 de febrero de 2013

DEFINICIÓN


Es una enfermedad  contagiosa que ataca  los pulmones en el 90% de los casos, aunque también pueden presentarse lesiones en los riñones, huesos, ganglios linfáticos, sistema nervioso central y órganos genitales, o diseminarse por todo el organismo produciendo la muerte o secuelas que muchas veces son irreversibles.

La tuberculosis es causada por Mycobacterium tuberculosis, una bacteria que casi siempre afecta a los pulmones. La afección es curable y se puede prevenir.

EPIDEMIOLOGÍA EN COLOMBIA

El ministerio de Salud reveló que durante el año 2011 en el país se notificaron 11.708 casos confirmados de tuberculosis, lo que representa una incidencia de 24 casos por cada 100.000 habitantes.

Destaca que en la población indígena, dicha incidencia fue 2.5 veces más alta con respecto al promedio nacional (61 casos por 100.000 habitantes), alcanzando en algunos pueblos tasas de incidencia superiores a 500 casos por 100.000 habitantes.

Del total de casos reportados, 10.731 fueron casos nuevos, mientras que los restantes fueron casos previamente tratados (572 recaídas, 97 fracasos y 308 abandonos recuperados).

Se registraron 742 casos en menores de 15 años (6.3 % del total) de los cuales 714 fueron casos nuevos y 28 previamente tratados; alrededor del 3 % se reportaron en menores de 5 años.

Por sexo, el masculino es el más afectado, y por edad el mayor número de casos está entre los 25 y 34 años de edad.

Por número de casos nuevos, los departamentos que más notificaron fueron Antioquia Valle, Santander, Risaralda, Norte de Santander y Tolima. De este grupo hacen parte también la ciudad de Bogotá y Barranquilla.

Con una asignación cercana a los 11 mil millones de pesos, el Ministerio de Salud y Protección Social implementa acciones para el control de la tuberculosis en el país.

EPIDEMIOLOGÍA A NIVEL MUNDIAL

La tuberculosis es la segunda causa mundial de mortalidad, después del sida, causada por un agente infeccioso.

En 2011, 8,7 millones de personas enfermaron de tuberculosis y 1,4 millones murieron por esta causa.

Más del 95% de las muertes por tuberculosis ocurrieron en países de ingresos bajos y medianos, y esta enfermedad es una de las tres causas principales de muerte en las mujeres entre los 15 y los 44 años.

En 2010, unos 10 millones de niños quedaron huérfanos a consecuencia de la muerte de los padres por causa de la tuberculosis.

La tuberculosis es la causa principal de muerte de las personas infectadas por el VIH, pues causa una cuarta parte de las defunciones en este grupo. 



La tuberculosis multirresistente se ha encontrado en casi todos los países estudiados.

Aunque lentamente, está disminuyendo el número anual estimado de personas que enferman de tuberculosis; ello quiere decir que el mundo está en camino de cumplir el Objetivo de Desarrollo del Milenio consistente en detener la propagación de esta enfermedad de aquí al año 2015.

La tasa de mortalidad por tuberculosis disminuyó un 41% entre 1990 y 2011.

ETIOLOGÍA Y TRANSMISIÓN



ETIOLOGÍA

La mayoría de los casos de tuberculosis se producen por la bacteria mycobacterium tuberculosis, en otros casos interviene la M.bovis, M. africanum y M.microti.

Las micobacterias son bacilos acido alcohol resistentes aerobios estrictos, inmóviles, no esporulados que son gram (+).

  • Se reproducen muy lentamente
  • Son bacterias intracelulares, capaces de vivir dentro de las células y más concretamente de los macrófagos (célula de los alveolos pulmonares, barre la superficie alveolar creando un frente de defensa contra partículas inhaladas y microbios).

TRANSMISIÓN

La TBC  es trasmitida de persona en persona principalmente por vía respiratoria.

A través de las gotas de pfluge aquí  los bacilos tuberculosos (en número de 1 a 3) forman los núcleos de estas gotas que son muy pequeñas,  tienen de 1 a 5 micras de diámetro, se evaporan y permanecen varias horas suspendidas en el aire.

Cuando una persona con tuberculosis pulmonar tose, estornuda, habla o canta emite estas pequeñas partículas.

La posibilidad de que esta enfermedad se trasmita depende de cuatro factores:
  • Características del enfermo
  • Entorno en que tiene lugar la exposición
  • Duración de la exposición
  • Susceptibilidad del receptor

La capacidad de infectar de un enfermo determinado va a depender de la cantidad de bacilos que expulse con sus secreciones respiratorias.

Las microbacterias son sensibles a la radiación ultravioleta, así raramente se produce contagio en la calle o a la luz del día.

El hacinamiento facilita la trasmisión, debe haber una buena ventilación para el intercambio del aire.

La tuberculosis se trasmite con contactos duraderos no esporádicos.

SÍNTOMAS

La fase primaria de la tuberculosis normalmente no causa síntomas. Cuando los síntomas de tuberculosis pulmonar se presentan, pueden abarcar:

  • Tos (algunas veces con expectoración de moco)
  • Expectoración con sangre
  • Sudoración excesiva, especialmente en la noche
  • Fatiga
  • Fiebre
  • Pérdida involuntaria de peso

Otros síntomas que pueden ocurrir con esta enfermedad:

  • Dificultad respiratoria
  • Dolor torácico
  • Sibilancias




FISIOPATOLOGÍA


Cuando una persona inhala esas partículas suspendidas en el aire, lo suficientemente pequeñas como para llegar a los alveolos, comienza la infección.

Se estima que se necesitan entre 5 y 200 bacilos para producir infección.

Cuando ya están en los alvéolos, los bacilos son fagocitados (ingerir una célula a una sustancia o microorganismo) por los macrófagos alveolares no activados (estamos frente al estadio de la 1era fase de la patogenia) donde se multiplican y producen la liberación de citoquinas (moléculas producidas por células del sistema inmunológico)  que a su vez atraen a mas macrófagos y monocitos que de nuevo fagocitaran los bacilos.

Aquí se produce una acumulación de monocitos y bacilos intracelulares (estamos frente al estadio de la 2da fase o estadio de simbiosis o fase de crecimiento) que se da entre los días 7 a 21.
Después se da una necrosis tisular y de los macrófagos (es decir la muerte del tejido que en el caso de la tuberculosis toma un aspecto de queso blanco en el centro del área necrótica) (aquí nos encontramos en el estadio de la 3era fase) esto hace que se cree un medio desfavorable para la multiplicación de los bacilos ocurre en la tercera semana.

Pasamos al estadio de la 4ta fase, aquí se da la sensibilización de los linfocitos CD4 que producen una reacción inmunológica tipo TH1 con liberación de linfoquinas que activan los macrófagos capaces de la destrucción del bacilo. Este bacilo da lugar a la formación de los granulomas (protuberancias de la piel).

En el estadio de la  5ta fase se produce la licuefacción (cambio de solido a liquido) del material y este drena a la vía aérea; se producirá la cavitación (formación de cavidades dentro del cuerpo) y en este medio los macrófagos activados son ineficaces por lo que se multiplican extracelularmente los bacilos, es decir, la enfermedad se complica.

En el estadio 5to estamos frente a una infección latente, es decir, hay presencia de bacilos en estado estacionario en el tejido necrótico.

A medida que los macrófagos van drenando este tejido los bacilos latentes se confunden con esta necrosis y son drenados hacia el espacio alveolar donde pueden reactivar su crecimiento de nuevo y así se mantendrá una infección durante años.

DIAGNÓSTICO


PRUEBA TUBERCULÍNICA:
Es la prueba que consiste en inyectar antígenos a un organismo para comprobar si se ha producido contacto con la bacteria Mycobacterium o con la vacuna BCG pero sin dejar huella.

La inyección intradérmica es de 0.1 mL de derivado purificado de antígeno de Mycobacterium tuberculosis. Se observa la reacción controlando la induración (pápula) a las 24, a las 48 y a las 72 horas. Cuando la pápula producida tiene más de 5 mm de diámetro se considera que se ha producido un contacto con el bacilo. Es el diagnóstico de una infección tuberculosa.

En pacientes que ya han recibido la vacuna antituberculosa (la BCG) se considera como positiva una reacción de más de 15 mm. Para pacientes con VIH se considera positiva la reacción ante una induración de cualquier tamaño.

Interpretación:

La prueba será positiva según los siguientes parámetros.

Pápula de más de 5 mm: pacientes infectados por VIH, contacto cercano con personas infectada por TB o TBC (tuberculosis), radiografía de tórax que demuestre infección por tuberculosis, ingesta de esteroides y receptores de trasplante de órganos.

Pápula de más de 10 mm: trabajadores del sector salud, habitantes de asilos, prisioneros, consumidores de drogas parenterales, pacientes con enfermedades que comprometen el sistema inmunológico (como diabetes, leucemia, linfoma, pacientes en diálisis, etc.).

Pápula de más de 15 mm: todos aquellos pacientes que no están incluidos en los dos ítems anteriores.

RADIOGRAFÍA DE TÓRAX

La radiografia es esencial en el diagnóstico de la enfermedad. Las lesiones típicas radiológicas son apicales, en hemitorax derecho, en segmentos posteriores y generalmente formando cavidades.

EL CULTIVO:

Es el método bacteriológico más sensible y específico de los que se conocen para descubrir en una muestra determinada, micobacterias y en particular M. tuberculosis, se realiza de acuerdo con las indicaciones siguientes:

  • Para el diagnóstico, cuando existe sospecha clínica o radiológica, con resultado negativo en las baciloscopias.
  • Para el diagnóstico de la tuberculosis extrapulmonar.
  • Para confirmar el resultado del tratamiento.
  • Para investigaciones epidemiológicas, terapéuticas y bacteriológicas.
  • Para investigar la farmacorresistencia.


MODS (Microscopic observation drug susceptibility)

La observación microscópica de susceptibilidad de medicamentos (MODS) es un método de desarrollo reciente que posee una sensibilidad y especificidad muy elevadas, como también una gran reducción del tiempo para el diagnóstico de infección por el Mycobacterium tuberculosis, a la vez que evalúa la resistencia antibióticos de primera línea, como la isoniacida y la rifampicina para los pacientes TB-MDR (multidrogorresistentes).

BACILOSCOPIA DE ESPUTO

Consiste en un prueba seriada (tres días consecutivos), donde se toma una muestra de esputo para ver qué bacteria se encuentra presente. Esta prueba se hace en ayunas y sin cepillarse. Con un costo bajo y de rápida ejecución, la baciloscopia es una técnica que permite identificar al 70-80% de los casos pulmonares positivos.

La bacteria Mycobacterium tuberculosis posee una estructura de pared diferente de aquellas que son capaces de ser tipificables por la tinción Gram al presentar una cantidad de lípidos muy abundante. Se le denomina ácido-alcohol resistente y esta característica es la que permite su observación por la tinción de Ziehl Neelsen Baciloscopía (técnica de Ziehl Neelsen).

• Debe realizarse en todos aquellos pacientes que tosan y expectoren por más de dos semanas.
• Realizarse en todos los pacientes nunca antes tratados con fármacos antituberculosis y mensualmente durante el tratamiento de estos casos para vigilar fracasos, recaídas y el término del tratamiento para evidenciar curación o fracaso.
• Debe realizarse un estudio seriado de toma de tres muestras de esputo.
• Se toman en dos días consecutivos, deben ser perfectamente identificadas y enviadas lo antes posible al laboratorio, debiendo mantenerse refrigeradas durante la espera.


TRATAMIENTO

Después de los estudios llevados a cabo en Madras en 1956, sobre la seguridad de los tratamientos antituberculosos ambulatorios, quedaron atrás los conceptos arcaicos sobre el manejo de la TB, que servían solamente para prolongar la incapacidad física y mental del paciente y para aumentar los costos del tratamiento. Hoy en día el tratamiento de la TB se resume en una sola palabra: quimioterapia. En la actualidad, se dispone de un variado número de medicamentos, entre ellos, los más potentes y conocidos internacionalmente por sus siglas: isoniacida (H), rifampicina (R), pirazinamida (Z), estreptomicina (S) y etambutol (E).

Fármacos antituberculosos

El armamentario medicamentoso para tratar la TB es amplio, con fármacos de primera línea que son los más potentes y de menor toxicidad, y los de segunda línea, menos bactericidas y con mayores efectos secundarios. Los primeros son:

ISONIACIDA (H): es el fármaco antituberculoso por excelencia. Actúa en todas las formas de la enfermedad y es el más eficaz contra los bacilos en multiplicación activa. Se absorbe por vía oral y alcanza altas concentraciones en las cavernas, caseum pulmonar y también en el líquido cefalorraquideo. Su eficaz acción bactericida radica en bloquear la síntesis del ácido micólico, constituyente primario de la membrana del bacilo.

Su dosis calculada es de 5 mg/kg para adulto y de 10 a 15 mg/kg para niños, con una dosis diaria suficiente de 300 mg. Sus efectos adversos oscilan desde la polineuritis por interacción con la vitamina B6, principalmente en ancianos, diabéticos y alcohólicos, y que se debe prevenir asociando 50 a100 mg diarios de piridoxina al tratamiento de la TB, hasta la hepatitis, menos frecuente pero más peligrosa, con aumento de las transaminasas y que en casos excepcionales obliga a suspender la medicación en forma transitoria, la mayoría de la veces.

RIFAMPICINA (R): agente bactericida. Su notable acción se manifiesta por la rapidez con que actúa sobre los bacilos, y ello explica su eficacia contra los bacilos persistentes de crecimiento esporádico y, también, contra los bacilos en multiplicación activa, pero en menor capacidad que la H. Al inactivar polimerasa ARN, inhibe la síntesis de ADN micobacteriano.62 La dosis recomendada por vía oral es de 10 mg/kg para adulto, con dosis total de 600 mg diarios. Su manifestación tóxica más frecuente es la hepatitis, principalmente por colangitis e ictericia precoz con aumento de la bilirrubina, y también con aumento de transaminasas. Otros cuadros clínicos con púrpuras trombocitopénicas y un síndrome tipo viral (flu like syndrome) son menos frecuentes. También su acción se altera cuando se administra simultáneamente con ciertos antirretrovirales en pacientes con VIH.

PIRAZINAMIDA (Z): bactericida. Por actuar eficazmente en medio ácido, ejerce acción esterilizante sobre los bacilos intracelulares. Interfiere con el metabolismo de la nicotinamida y se transforma en el hígado en una sustancia activa, el ácido pirazinoico. Se emplea en dosis de 30 mg/kg con una dosis diaria en adulto de 1500 mg. Produce ocasional hepatitis en la dosis recomendada, y artralgias por aumento del ácido úrico.

ESTREPTOMICINA (S): primer bactericida empleado contra la TB en la década del 40. Por ser de aplicación inyectable y con más frecuente resistencia primaria, ha disminuido su uso en condiciones operativas. Como aminoglucósido interfiere con la síntesis proteica y se elimina por el riñón. Su dosis es de 1 gm diario por vía intramuscular, que generalmente puede disminuirse a la mitad en pacientes ancianos y debilitados. Su principal toxicidad está a nivel del nervio acústico con sordera o vértigos, y también sobre el riñón cuando hay enfermedad renal previa.

ETAMBUTOL (E): a pesar de ser un fármaco esencialmente bacteriostático, conserva su aplicación en el tratamiento de la TB, por ayudar a disminuir la resistencia a los medicamentos bactericidas. Actúa inhibiendo componentes de la pared micobacteriana, y su dosis por vía oral oscila de 15 a 20 mg/kg diarios. Su efecto adverso más temido es la neuritis óptica retrobulbar, con disminución de la agudeza visual hasta la pérdida total de la visión, por lo que no debe emplearse en niños.






ACTIVIDADES DE LA ENFERMERÍA

  • Velar por que se le administre la medicación en dosis adecuadas y según esquema de tratamiento para que este tenga éxito y  evitar  la resistencia microbiana.


  • Brindar información sobre el tratamiento al paciente y familiar haciendo énfasis en la importancia de la continuidad del tratamiento a pesar de sentir mejoría  en la primera fase del tratamiento


  • Evitar  el abandono  del tratamiento, hacer seguimiento continuo  individualizando a cada paciente.

  •   Atención de las alteraciones derivadas  del tratamiento como el caso de la hemoptisis severa, gastritis  la cual se puede ayudar a tratar con dietas y  la administración de medicación con protección gástrica, no administrar con el estómago  vacío.


  • Realizar la notificación  diligenciar los registros individuales correspondientes.


  • Control y seguimiento por profesional de enfermería al primero, tercero y quinto mes del tratamiento.


  • Recolección de baciloscopia de esputo directa al segundo, cuarto mes del tratamiento  y al finalizar el mismo.